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Para emprender se requieren muchas habilidades y conocimientos sin embargo creo que las dos variables que un emprendedor debe considerar son:
• Motivación
• Pasión por lo que le gusta
¿Para qué son importantes? Para querer prepararse más, aprender más, estudiar, pedir ayuda, cuestionarse y confrontarse si el objetivo establecido puede mejorarse o hay que cambiar la estrategia.
El trabajo que un emprendedor que comienza es arduo y requiere no sólo de tener una idea, un producto o un servicio para ofrecer, requiere de querer levantarse todos los días sin esperar que un jefe le diga que hay que hacer, requiere de disciplina para establecer un plan de trabajo a detalle con acciones concretas y claras a desarrollar, requiere hacer algunas actividades que quizás antes delegaba y ahora alguien tiene que realizarlas.
Existirán momentos que el emprendedor querrá claudicar, renunciar y regresar a una zona conocida sin embargo su motivación deberá de ser más fuerte para focalizar nuevamente su meta y regresar a su plan inicial.
A veces creemos que será muy fácil ser nuestro propio jefe, tener nuestra propia oficina y que afuera todos nos van a comprar, sin embargo, hay que tener una gran fortaleza para adecuarnos al nuevo entorno que tenemos frente a nosotros.
Estas preguntas son para que te cuestiones que tan emprendedor eres:
1.- ¿Qué tanto tengo definidas mis metas y objetivos?
2.- ¿Tengo un plan de trabajo adecuado para mí?
3.- ¿Cuál es mi motivación? ¿me apasiona lo que quiero hacer hoy y vivir de eso en los próximos años?
4.- ¿Cuáles son mis hábitos de trabajo y de descanso?
5.- ¿Tengo disciplina para establecer mi oficina y ser mi propio jefe?

Estas preguntas te darán una idea para encontrar el momento para actuar y poner mayor atención, si las respuestas fueron negativas, no significa que debes dejar tu emprendimiento significa que es momento de que tengas un plan de acción y moverte para alcanzarlo. Este plan debe tener tiempo y acciones concretas con tareas para llevar a cabo.
Cuando este plan esté completo será momento idóneo para que comiences tu emprendimiento. Recuerda que esta idea que te mueve es tu plan A, no hay más y no puedes ni quieres que falle por eso vas a dedicarle toda tu atención y energía para que suceda, sin importar que existan estímulos externos que te hagan dudar.
Mi sugerencia es:
1.- Encuentra tu motivación, esa energía que provocará que te duermas tarde, te despiertes temprano y que alcances tus objetivos, que te arriesgues aun cuando afuera sientas que todo está en tu contra.
2.- Disfruta este momento de preparación y planeación, escuchar nuestros propios sueños nos da la fuerza para continuar.
3.- Desarrolla un plan de acción, el que sea idóneo para ti. Puedes buscar las mejores opciones o diséñalo tu misma.
4.- Permite que te ayuden, que te sugieran sin embargo la última decisión es la tuya, es tu negocio, es tu emprendimiento. Date la oportunidad de cambiar de decisión si así lo consideras necesario.
5.- Rodéate de personas positivas que no les preocupen los retos ni el qué dirán. De personas con diferentes habilidades y conocimientos. Construye un equipo multidisciplinario y saca tus habilidades de liderazgo.
6.- Cuando tengas dudas de lo que haces, regresa a tu primer bosquejo, a tus sueños a tu motivación a tu pasión y tómate un café o un té contigo misma; respira y regresa al trabajo.

Si ya estás lista, ¡empecemos con encontrar tu motivación!
Nos vemos en el siguiente artículo
Asenet Sánchez
Escríbeme, me gustaría tener contacto contigo:
asenet@entrenarte.com.mx
@mariaassenet